Revista El Muro

Por: Alvaro Vanegas

Estos seres tan particulares y curiosos están de moda. Y adquieren más y más fuerza con series como “The Walking Dead” o las películas y libros que son lanzados constantemente. No soy experto en psicología o sociología, pero me atrevería a afirmar que muchos seres humanos, muy dentro de sí, esperamos un apocalipsis zombi. Las preocupaciones diarias se acabarían y todo quedaría reducido a la básica y primitiva supervivencia, además, admitámoslo, a todos nos encantaría darnos el lujo de matar a una que otra persona que no soportamos, hablo del jefe jodón o el político corrupto que se roba miles de millones de pesos y haciendo pucheros consigue que lo dejen en libertad.

“Guerra Mundial Zombi”, suena tan grande y pretencioso que para algunos puede resultar absurdo. Sin embargo, esta megaproducción protagonizada por Brad Pitt y con casi doscientos millones de dólares de presupuesto es todo, menos pretenciosa. Tal vez mi opinión esté un poco sesgada, amo las películas de zombis, pero debo decir que la película me encantó por varias razones.

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Primero porque con un presupuesto tan abultado, facilmente se convertiría en el típico producto hollywoodense lleno de efectos especiales sin ton ni son, carente de historia y credibilidad, pero no es el caso. La película tiene efectos especiales impecables, pero estos no son el eje central del argumento, sino solo una herramienta que enriquece la historia, como debería ser siempre. Por otro lado, Brad Pitt no decepciona, a veces es difícil olvidar que cada dos o tres días lo nombran en las noticias de farándula por cuenta de su relación con Jolie, pero con todo y eso se le cree y a pesar de ser una megaestrella, se las arregla para no acaparar la atención.

Los zombis son parte importante del folclor Haitiano y en los años treinta, cuando a alguien se le ocurrió usarlos como personajes para teatro y cine, fueron muy bien acogidos por el público en general, aunque no tanto por la crítica, y es que, hay que decirlo, los zombis de esa época eran más bien aburridos. El señor George Romero, un hombre de gafas enormes y sonrisa bonachona, los rescató y reinventó, convirtiéndolos en esos seres ávidos de carne humana y casi indestructibles que son ahora. Actualmente son un tema recurrente, razón por la que es muy fácil repetir historias. Es por eso que películas con algún toque de originalidad, aunque sea un lánguido intento por darle otro enfoque al asunto, siempre son de agradecer. Tal es el caso de una de mis favoritas, “Exterminio”, de Danny Boyle o incluso la infortunada aunque bien intencionada “Warm Bodies”, horriblemente traducida como “Mi Novio es un Zombi”. Y ese detalle es tal vez lo que más me gustó de “Guerra Mundial Z”, con un enfoque más científico y hasta una posible solución en caso de que algo así pasara. Y es que si nos fijamos en las expresiones de algunas personas en las calles bogotanas, no es una idea tan descabellada.

IMAGEN TOMADA DE CINEMAECUADOR.COM

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